CON GRAN ÉXITO FINALIZARON OPERATIVOS DE ESTERILIZACIÓN CANINA EN LA SERENA
- En 4 días la protectota Fieles Amigos esterilizó a 307 perritas. El municipio serenence durante los cuatro próximos años entregará a la agrupación fondos para poder controlar la sobrepoblación canina de La Serena.
En octubre de 2009, el Concejo Comunal de La Serena determinó entregar a la Sociedad Protectora de Animales Fieles Amigos, la suma de 8 millones de
pesos para la esterilización de 600 perros. Así, la capital regional se convirtió en una de las primeras comunas del país en enfrentar la materia de modo concreto.
El alcalde Raúl Saldívar, calificó la iniciativa como un “paso muy importante” en el control de perros abandonados. “Esto es un paso muy importante para el control canino, especialmente el control callejero, que normalmente en estos meses suele aparecer en la prensa respecto de muchas ciudades de Chile, y aquí en la región, y en particular en La Serena, lo estamos asumiendo con apoyo privado, con subvención municipal y con voluntad y apoyo también de los vecinos”, puntualizó.
El jueves 4 de febrero se inició la primera parte del proyecto consistente en esterilizar 300 perros. Previamente, la Protectora Fieles Amigos desarrolló un completo trabajo de difusión en el sector, donde voluntarios hicieron puerta a puerta informando sobre la actividad y su costo: tres mil pesos, suma razonable en comparación con lo que vale el mismo proceso en el ámbito privado, donde el valor puede fluctuar entre los 35 y 100 mil pesos, dependiendo del tamaño del animal.
Waleska Rojas, coordinadora de la Corporación Fieles Amigos, señaló estar está feliz por la ayuda del municipio y aún más por la convocatoria que hubo en la comunidad. “Quisiéramos continuar con esto porque es la única fórmula, la única solución comprobada a nivel mundial para controlar la sobrepoblación animal. Nosotros podríamos controlar a ésta en cuatro años si la iniciativa continúa de forma permanente y masiva”.
Rojas destacó al mismo tiempo que “La Serena es pionera en Chile en cuanto a que un municipio entregue fondos a una organización como la nuestra para realizar este tipo de operaciones y este operativo es histórico que esterilizó a 307 animales en cuatro días”.
Decenas de propietarios que llegaron al lugar, llevando a nerviosos canes en brazos o sujetos de correas, valoraron positivamente la iniciativa, sobre todo por su bajo costo.
La actividad finalizó el domingo 7 de febrero en la sede vecinal Pablo Neruda.
LA FURIA DIARIA
Por José Manuel García Montes, periodista
Este ha sido un mes donde “la mitad vacía del vaso” parece prevalecer. Decirlo así no es más que un formalismo, porque a veces me siento como Michael Douglas en “Un día de furia”: con ganas de hacer justicia con mis manos, aunque eso signifique olvidarse de las apariencias y, sobre todo, de poner la otra mejilla.
¿Qué me molesta? Simple. Los repudiables actos humanos que, día a día y con milimétrica precisión, nos recuerdan que siempre somos capaces
de lo peor.
A Erasmo García le metieron un destornillador en la cabeza y, después de la previsible agonía, murió. ¿Su pecado? Conducir un bus y resistir el asalto de turno. Un muchacho de 15 años, al cual su abuela protege de antemano -“a mi nieto lo están cargando”, dice-, es el presunto asesino. Tiene apodo y todo -”Magú”-, pero nadie le enseñó el respeto por la vida. El es un pichón de criminal y ante sus pares seguro que se ufana de serlo. Pero el caso es que a Erasmo lo mataron y, ahora, previsiblemente, pasará el tiempo sin que nadie pague, sin que su familia pueda sentir que hay justicia real y sin que, en concreto, exista una condena fuerte y decidida para un crimen que -como otros- es feroz, brutal, aberrante.
En la radio donde trabajo tuvimos un ejemplo más próximo de cómo los “flaites” -ese remedo de gente que ha llegado para exhibir su repugnante presencia, su desparpajo- siempre acechan por su oportunidad. Antes de contarlo, aclaro que no tengo nada contra los pobres, contra los humildes, contra quienes se desloman trabajando. Ellos no tienen nada que ver con los “flaites”, seres de rapiña que están dispuestos a quedarse con lo ajeno, eso entre otras cosas. El caso es que a un compañero le robaron, a la bajada de la micro, el computador y su mochila. Pero eso no es lo peor. Los ladrones, que siempre actúan sobre seguro, al menos de a dos porque no son valientes para hacerlo solos, ahora quieren plata para “devolver” las pertenencias. Desde luego, las cosas están perdidas y ya deben tener otros dueños. Y molesta que ellos piensen que lo que están haciendo es una transacción, una especie de “venta”, que fijen las “reglas” para hacerlo y que se sientan en igualdad de condiciones con las víctimas.
Ya cuando se “enojan” porque no habrá dinero ni negocio, uno llega a la conclusión que esa insolencia, la de estos tiempos, la que desafía a la inteligencia y la dignidad, es una de las peores cosechas que ha podido existir.
¿A qué vienen estos ejemplos? La sociedad, ésta, la chilena, la única que podemos hacer mejor, requiere mirarse a sí misma y decir basta. Acá los problemas no son los delitos, sino éstos y la gente dispuesta a cometerlos. No sólo es la droga sino ésta y quienes, todos los días, sin miramientos, están dispuestos a venderla. No son sólo los abandonos de animales, sino quienes, apelando a quizás qué lógica, creen que un ser indefenso se las verá bien en la calle. Lo que quiero decir es que hay muchas ¿personas? que están haciendo nada porque las cosas mejoren. Y lo mismo vale para quienes ofrecen animales en internet o en los diarios. Así como hay cientos que luchan, incluso sin tener los recursos, por ayudar, también hay otros cientos que están más interesados con lucrar. Y de ese péndulo dependen vidas, ni más ni menos.
Seamos claros: el infierno está en el mundo, no hay que esperar a morir para verlo. Lo vimos en los Balcanes, en el 11 S, en la “noche larga” de Chile, hoy en Haití. No dejemos que esta sociedad, la nuestra, tan pasiva y sumisa, siga perdiendo la dignidad. Cuando ello termine de pasar, no habrá tiempo y faltarán ideas para girar en otra dirección.
CANADÁ AUTORIZA MATANZA DE 50 MIL FOCAS GRISES
- Para las autoridades la decisión es “humana y sostenible”.
Los cazadores de focas grises candienses tienen permiso para capturar esta temporada 50 mil animales de esa especie, según decretó el gobierno
en Ottawa, despertando la ira de los grupos protectores de animales.
Medios locales aseguran hoy que la cuota de este año es tan alta como la del pasado, de una especie con una población total de aproximadamente 300 mil ejemplares, según un portavoz ministerial.
Especialmente controvertido es el hecho de que de esa cantidad se podrán cazar 2 mil 220 animales en la Isla Tuburón, de sólo 500 metros de longitud, considerada territorio protegido de la isla de Cape Breton en el Atlátnico.
Según el Fondo Internacional para la Protección de los Animales (IFAW), la cuota significa que podrá matarse a tres de cada cuatro focas grises que nazcan este año. “No hay motivo económico o ecológico que justifique esa carnicería”, denuncia uno de los biológos marinos de la organización.
Las ONG pronostican que en tres semanas todos los animales morirán antes de poder nadar o huir en el agua. “El mundo mira a Canadá por los Juegos Olímpicos. Pero también a esta carnicería arcaica”.
Sin embargo, Canadá defiende la decisión como “humana y sostenible” y afirma que es necesaria para los Inuit, el grupo de esquimales que vive en Canadá y Groenlandia. “En Europa no se entenderá, lamentablemente”, dijo la ministra de pesca canadiense Gail Shea sobre una prohibición comercial de piel de foca. “Defenderemos el derecho de la caza de focas canadienses”.
Se trata de un controvertido tema internacional. En la cumbre de los ministros del G7 celebrada el fin de semana en Iqaluit, el anfitrión Canadá sirvió carne de foca. Protectores de animales lanzaron a la ministra una tarta a la cara hace dos semanas por defender la medida.
PARECE QUE SOY UN AVATAR
Entre crítica y reflexión
PARECE QUE SOY UN AVATAR
Con palomitas de maíz dulces en una mano y en la otra un vaso de Coca Cola, me dispuse a ver el estreno del año: Avatar. Esperaba que James Cameron, el director del filme, me sorprendiera y cautivara, como lo hizo en Titanic, donde pese a saber el final de la historia, era imposible abandonar a Rose y Jack. Además impuso dos escenas en la enciclopedia cinéfila: la de la proa cuando los personajes parecen volar y Di Caprio sentencia “Soy rey del mundo”; y, claro la del la marca de la mano sobre el vidrio empavonado como muestra de un encuentro cargado de pasión y lujuria.
Lamentablemente, a los 30 minutos de ver Avatar, supe el final y, lo que es peor, la trama completa. Es que la película de Cameron es demasiado predecible, incluso el que el protagonista se vuelva algo así como el gran Toqui de Pandora. Sorprende claro el uso de la tecnología que justifica, finalmente, los casi 300 millones de dólares que involucró la producción.
Al terminar de ver el filme de Cameron me acordé de la película “Danza con Lobos”, donde un soldado descubría la necesidad de conservar el equilibrio de la naturaleza, mientras los aborígenes poco podían hacer por evitar la masacre de los búfalos en las praderas de Estados Unidos. En esa pieza cinematográfica el mensaje era claro: al acabar con una especie, el búfalo, arruinaba el equilibrio de otra, los aborígenes. De ese modo el hombre blanco los debilitaba, volviéndolos permeables ante el avance inevitable de lo que la cultura occidental considera progreso.
En Avatar, Cameron cambia los búfalos por los bosques de Pandora. Los terrícolas (alienígenas en el filme) hacen de todo por extraer un metal valiosísimo. Grace, la científica que interpreta Sigourney Weaver, será clave en el cambio de los acontecimientos y en recobrar los equilibrios. Amor, aventuras, miles de disparos y explosiones, parajes exóticos, tecnología y el mensaje de fondo: hay que cuidar el planeta y toda acción tiene su consecuencia.
La verdad atribuí mi falta de asombro ante la película, a la edad. Pero no estoy tan vieja, para ser justos; y, siempre me han gustado las películas
de acción y ciencia ficción, donde la relación balas-hombre. Entonces entendí algo que puede parecer de perogrullo para quienes nos hemos atrevido a establecer un vínculo distinto con nuestro entorno y aún más aún si eres latinoamericano y pensé “no será que soy un Avatar”.
La idea puede ser descabellada, sobre todo si consideramos que mi piel no es azul y que no mido más de dos metros. Claro, tampoco tengo una trenza que se conecta con los terminales nerviosos de los animales y de algunas plantas y no duermo en una hamaca colgada en un árbol sagrado. Sin embargo, al igual que todos los que estamos comprometidos en una causa, sabemos de la fragilidad de los equilibrios y que toda acción tiene sus consecuencias.
Resuelto el por qué no me satisfizo la película, me pregunté por qué ha sido un éxito de taquilla si es todo tan obvio. Es un tema cultural. De eso no hay duda y por primera vez se le agradece a los grandes estudios cinematográficos que se sintonicen con el mensaje de salvar al planeta.
El cine estadounidense no es tan sólo una maquina de entretenimiento, sino también una poderosa herramienta de información, propaganda y política. En este caso, Avatar aparece cuando la discusión sobre el calentamiento global aún no concluye y varias generaciones se han dedicado a devastar todo lo que encuentran a su paso.
Bosques, ríos, selvas, mares y glaciares han ido desapareciendo y con ellos los ecosistemas que habitaban. El consumo desmedido de todo artículo fabricable y el de carne sin prever sus consecuencias, sin mostrar el mínimo respeto por la vida, es quizás lo que provoca que la película de Cameron reciba el reconocimiento de las nuevas generaciones.
Sinceramente espero que Avatar se vuelva una moda. Quizás no esté todo perdido.
EXTIRPACIÓN DE CUERDAS VOCALES A PERROS CAUSA POLÉMICA MUNDIAL
- La opinión generalizada animalista afirma que la desvocalización es anti natura ya que significa acabar con la única forma de comunicación de los canes.

Los defensores de los derechos animales han expresado su indignación por este procedimiento quirúrgico, una operación donde se extirpan las cuerdas vocales del perro, tras la cual el animal en lugar de ladrar sólo puede emitir un murmullo.
La operación -que requiere someter al perro a anestesia general- parece ser el último recurso de algunos dueños de perros que se ven amenazados con quejas de vecinos por tener un animal ruidoso.
La desvocalización canina está prohibida en Inglaterra y en otros países europeos, a menos que se requiera por razones médicas o terapéuticas. Pero en varios estados de USA sí se practica, particularmente en sitios donde cada vez más contratos de arrendamiento establecen una cláusula que prohíbe tener animales que emitan mucho ruido, es decir, que simplemente ladren.
Proteccionistas del mundo afirman que el procedimiento es “inhumano” porque está destruyendo el principal sistema de comunicación del perro. Esencialmente, afirman, estas personas están desvocalizando a los animales sólo por la conveniencia humana, en lugar de tomarse la molestia de entrenarlos para que no ladren.
Según Caroline Kisko, existen soluciones para este problema, por ejemplo, adquirir una raza de perro que ladre poco, como el Basenji. Éste es un perro pequeño originario de África central que debido a la inusual forma de su laringe en lugar de ladrido emite un sonido similar al yodel, el canto de los Alpes. Debido a esto, el Banseji es conocido como el “perro que no ladra”.
La experta señala que lo ruidoso de un perro varía de una raza a otra porque todo depende del instinto guardián que tenga cada especie. Claramente un pastor alemán ladrará más que un quiltro manso.
MUNICIPIO CHILLANEJO INICIÓ CAMPAÑA DE ESTERILIZACIÓN DE PERROS
- La iniciativa se debió al trabajo colectivo de animalistas de la zona y a la presión que ejercieron sobre el mismo municipio.
- Perros machos sin dueño no serán castrados, sólo aquellos que sean inscritos en las respectivas juntas de vecinos de las poblaciones de Chillán.

La Municipalidad de Chillán comenzó el trabajo para esterilizar perros, con lo que pretende reducir la cantidad de animales que recorren la ciudad. La iniciativa fue adjudicada por la Universidad de Concepción, entidad que según las bases del concurso debiera esterilizar a unos 1.100 animales.
Para llevar a cabo este proyecto, el municipio cuenta con 12 millones de pesos. En forma posterior se espera realizar un análisis global de los canes que existen en toda la ciudad, para establecer los planes y programas que tendrán como finalidad su control y erradicación de las calles.
Los animales que serán castrados serán sólo aquellos que tienen dueño conocido. Para llevar a cabo este plan, se trabajará básicamente con las juntas de vecinos con las cuales se promoverá la inscripción de las personas que quieran participar en el programa.
Junto con la esterilización se comenzarán a incorporar microchips de identificación, tecnología que permitirá identificar a los dueños de los animales.